Qué significa semejanza en la Biblia
Respuesta breve: semejanza significa parecido, correspondencia o representación. En Génesis 1:26, Dios crea a la humanidad «a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza». La frase expresa una relación especial con Dios y una responsabilidad dentro de la creación; no dice que el cuerpo humano sea una fotografía de Dios.
La palabra puede señalar que una persona o cosa se parece a otra sin ser idéntica. También puede describir una forma, modelo o apariencia vista en una visión.
Por eso no tiene un único sentido abstracto. Hay que mirar qué se compara, quién hace la comparación y en qué tipo de texto aparece.
La palabra hebrea demut
El sustantivo hebreo דְּמוּת (demut) significa semejanza, figura, forma o algo parecido a otra cosa. Está relacionado con el verbo damá, «parecerse» o «comparar».
La ficha antigua confundía el sustantivo con el verbo y le atribuía significados como «gustar» o «admirar» que no explican Génesis 1:26. En ese versículo la forma relevante es demut.
Imagen y semejanza en Génesis 1:26
Génesis usa demut junto a tselem, «imagen». La frase completa presenta a los seres humanos como representantes de Dios dentro del mundo creado.
El texto une esta condición con el encargo de gobernar sobre los animales. Gobernar no autoriza a destruir: dentro del relato, el poder recibido depende del Creador y debe ejercerse sobre aquello que le pertenece.
La referencia correcta es Génesis, no Juan
«Hagamos al ser humano a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza» está en Génesis 1:26. No está en Juan 1:26, como afirmaba el contenido heredado.
Juan 1 trata sobre el Verbo y, en el versículo 26, sobre la respuesta de Juan el Bautista. Corregir la cita evita mezclar dos pasajes distintos.
¿Imagen y semejanza son dos partes diferentes?
Muchos estudiosos consideran que «imagen» y «semejanza» se refuerzan mutuamente. Génesis 1:27 repite «imagen» sin repetir «semejanza», y Génesis 5:1 emplea «semejanza» para la misma realidad.
La Biblia no define una parte humana llamada imagen y otra llamada semejanza. Las distinciones teológicas pueden ser útiles si se presentan como interpretaciones, no como una división gramatical indiscutible.
No significa una copia física exacta
Génesis no describe la altura, el rostro o el color de piel de Dios. Hablar de semejanza no permite concluir que Dios tenga un cuerpo humano idéntico al nuestro.
La expresión abarca representación, relación, capacidad de responder y vocación. Reducirla al aspecto exterior deja fuera el encargo y la dignidad que el propio capítulo destaca.
Hombre y mujer comparten la misma dignidad
Génesis 1:27 dice que Dios creó a la humanidad como varón y mujer después de afirmar que la creó a su imagen. Tanto el hombre como la mujer quedan incluidos.
El pasaje no presenta a la mujer como una imagen de nivel inferior ni reserva la semejanza a un sexo, pueblo o clase social.
La semejanza y el encargo de cuidar
Génesis 1:28 habla de llenar la tierra y ejercer dominio. En el conjunto de Génesis 1–2, el ser humano recibe alimento, límites y una tarea dentro de un mundo declarado bueno.
La semejanza con Dios no es licencia para la crueldad. Una representación fiel debe reflejar gobierno responsable, cuidado de la vida y rendición de cuentas.
Adán y Set en Génesis 5
Génesis 5:1 recuerda que Dios hizo al ser humano a su semejanza. Dos versículos después dice que Adán engendró a Set «a su semejanza, conforme a su imagen».
La comparación entre padre e hijo muestra parecido y continuidad sin identidad absoluta. Set se parece a Adán, pero no es la misma persona.
¿Se perdió la semejanza después del pecado?
El pecado daña las relaciones y la conducta humana, pero Génesis 9:6 sigue apelando a la imagen de Dios después de la expulsión del Edén.
El pasaje usa esa realidad para proteger la vida humana. Por tanto, la Biblia no trata a unas personas como si hubieran dejado por completo de portar la dignidad vinculada a Dios.
