Definición. El significado bíblico de Salú es 'restaurado', según el hebreo antiguo. En las Santas Escrituras, esta expresión se refiere a dos personas diferentes, pero ambas vivieron después del exilio en Babilonia. El primero fue un benjamita, y el segundo un sacerdote. Ambos volvieron a Jerusalén del cautiverio.
Salú de Benjamín
El primer personaje fue el hijo de un hombre llamado Mesulam. Él regresó al territorio israelita poco después de la derrota de Babilonia. En la Biblia se menciona a algunos de sus ascendentes, para tener probabilidad de a quién se estaba refiriendo el relato. Sin embargo, no se dice nada acerca de esta persona.
Ahora bien, algo que vale la pena recalcar es que él fue de los pocos que regresaron a Jerusalén. Este dato es interesante, y nos puede dar alguna idea de quién fue. Debido a que el viaje de la tierra de los Caldeos hasta el territorio israelita era largo y peligroso, es muy probable que él fuera una persona joven, y que confiaba mucho en Dios.
Por otra parte, algo que también es digno de mención que se estableció en Jerusalén, la capital. Es válido decirlo, ya que eso implicó que tal vez haya participado en las obras de reconstrucción del templo y de la ciudad en sí. Esto indicaría que sería una persona con buena salud y mucho vigor, además de disposición. Sin embargo, más allá de la especulación, no sabemos más de él.
