Qué dice el Salmo 82
Respuesta breve: el Salmo 82 representa a Dios presidiendo una asamblea y juzgando a unos «dioses» porque favorecen al malvado y abandonan al débil. El centro del salmo es la justicia: quien recibe autoridad debe defender al pobre, al huérfano y al oprimido.
El poema, atribuido a Asaf, comienza con una escena de tribunal. Dios se levanta en la asamblea divina y juzga en medio de los elohim. Les pregunta cuánto tiempo seguirán juzgando injustamente y favoreciendo a los malvados.
Los versículos 3 y 4 enuncian su obligación: defender al débil y al huérfano, hacer justicia al afligido y al necesitado y librarlos de manos del malvado. Después denuncia su falta de conocimiento y concluye pidiendo que Dios juzgue todas las naciones.
Quiénes son los «dioses» del Salmo 82
La palabra hebrea אֱלֹהִים (elohim) puede designar al Dios de Israel y, en otros contextos, seres divinos o dioses. En este salmo aparecen varias interpretaciones principales:
- Seres del consejo divino: Dios juzga poderes celestiales subordinados por su gobierno injusto.
- Jueces o gobernantes humanos: el título subraya una autoridad recibida que debe rendir cuentas.
- Una escena que une ambos niveles: poderes espirituales y estructuras humanas aparecen vinculados en lenguaje poético.
El hebreo permite el debate. La afirmación indiscutible es que el Dios que preside posee autoridad superior y condena la injusticia de los demás.
«Vosotros sois dioses» en el versículo 6
El versículo 6 declara: «Vosotros sois dioses, todos hijos del Altísimo». La frase siguiente impide leerlo como promesa de inmortalidad o igualdad con Dios: «pero moriréis como hombres» y caeréis como cualquier gobernante.
El título, sea aplicado a seres celestiales o a autoridades humanas, no elimina su responsabilidad. Recibir una función elevada aumenta la gravedad del juicio cuando se utiliza contra las personas vulnerables.