Definición. El significado bíblico de rociar, es acto de humedecer o esparcir pequeñas gotas de agua u otros líquidos en una persona o superficie. En los tiempos del viejo testamento, solía arrojarse sangre en modo de sacrificio en avecillas. Gracias a ello, se ayudaba a las personas que padecían de lepra.
Los sacerdotes eran los que más tenían que rociar a los objetos o individuos en forma de remedio para curar sus males o hacer limpiezas de sus pecados. La razón de ello es que el señor les designaba en tal propósito debido a su alto cargo asociado con la religión y la divinidad.
Rociar en los actos de los sacrificios
En el libro del éxodo se nos indica que rociar elementos como la sangre, el agua o el aceite, constituían una parte fundamental en los actos de sacrificio. En muchas ocasiones, esto se hacía por medio de las manos, los dedos o con un objeto especial del cual emanaban las gotas de agua.
El hecho de rociar sangre en los sacrificios contaba con un propósito divino de conformidad con la condición especial de las personas ante Dios. Por aquellos tiempos, se traían pecados que los hombres ofrecían al señor con la finalidad de tener una comunión y confesar sus culpas.
Las víctimas de las cuales se tomaba la sangre para rociar, por lo general eran becerros, corderos, tórtolas o palominos. La gran mayoría de las veces permitían la expiación, aunque, también operaban en numerosas direcciones de acuerdo a la voluntad del padre celestial.