Definición. El significado bíblico de puerta se refiere a la entrada, protegida, a una ciudad, un palacio o un templo. La puerta de una población servía como atalaya, punto de negocios, albergar audiencias, transacciones legales y juzgar los casos y pronunciar sentencias.
Los lugares sin edificación, cerca de las puertas dentro de las ciudades, eran sitios públicos de reunión y centros de vida comunitaria. Las excavaciones en Palestina muestran diferentes estructuras de puertas. Las de las ciudades más antiguas eran sencillas, no mucho más que aberturas en el muro que se cerraban con un portón.
Con la llegada del segundo milenio a.C. fueron más complejas y techadas. Se construían de uno a 4 pares de torres en la abertura y así, la captura fuera lo más difícil posible. Durante ese milenio la mayoría de las ciudades tenían una sola puerta, o a lo más 2. Ya que tales brechas en los muros siempre eran puntos débiles en el sistema defensivo.
Cuando se fortificaron y se hicieron más complejas sus estructuras, su número también aumentó. Por ejemplo, Jerusalén tenía 7 puertas en tiempos de los reyes de Judá. Las de madera, sin duda cubiertas o reforzadas con bronce, estaban dispuestas por pares, afirmadas a postes verticales.
El extremo inferior de estas, giraban dentro de un encastre de piedra, mientras el superior lo hacía en uno metálico. Para asegurarlas se usaban vigas atravesadas y afirmadas en receso en los muros de las torres que estaban a cada lado de dicha entrada.
