Definición. El significado bíblico de prostitución se refiere a las relaciones sexuales ilícitas. En la escritura encontramos que este término se usaba para distinguir los actos antes del matrimonio, el adulterio e incesto. En efecto, su definición es bastante amplia, pero se trata de algo que no es bien visto.
Se puede observar como en el Antiguo Testamento se compara la infidelidad del pueblo de Israel con la prostitución. En el Nuevo Testamento vemos que Babilonia es nombrada una prostituta que tienta a las naciones.
Para aquel tiempo, esto se prohibía y los culpables tenían que ser apedreados. Si era la hija de un sacerdote, se debía quemar hasta morir, y no se podía aceptar dinero de prostitutas en el templo.
Prostitución en la Biblia
Se nombraba de manera constante como una profesión antigua, y es que sí, en los tiempos bíblicos ya era algo que se practicaba. Era una forma en la que las mujeres –también lo hacían hombres en minoría- ganaban dinero. Sin embargo, no solo era visto como eso, pues cualquier relación sexual 'ilegal' era considerada prostitución.
La prostitución destruye vidas, familias, y matrimonios, además de que conduce a la muerte espiritual y acaba con el alma. Dios desea la pureza para cada uno, ya que nuestro cuerpo solo debe ser para él.