Definición. El significado bíblico de muerte se refiere al final de la vida en el cuerpo terrenal que Dios nos dio. Es el estado físico en el que la carne fallece y el espíritu trasciende al encuentro con Cristo. Por ello, lo vemos como la extinción del ser vivo y la conclusión de su existencia.
Este deceso se lleva a cabo por circunstancias naturales o provocadas, en cualquiera de los casos, significa el final del camino. No obstante, la Biblia nos muestra la muerte como un nuevo comienzo. Esto se debe, a que en el momento que morimos, trascendemos al encuentro con Dios.
El fruto prohibido
Cuando nuestro Señor creo al hombre y a la mujer, les indico que eran libres de tomar lo que quisieran en el Edén. La única regla establecida era no comer del árbol del conocimiento del bien y el mal o de lo contrario morirían.
En efecto, vemos en las escrituras, que cuando estos incumplieron tal mandato, pensaron que Dios había mentido, pues no murieron de inmediato. Sin embargo, el Creador no se refería a una muerte instantánea, sino al fin de la vida terrenal. Fue así, como todos los seres humanos fuimos destinados a sufrir la muerte física.
Entonces, encontramos en la Biblia, que fallecer forma parte de la vida misma, lo consideramos un elemento del ciclo en el que estamos. Pero, mientras sigamos las enseñanzas de Cristo, tenemos la posibilidad de alcanzar la vida eterna. Esta trascendencia va más allá del deceso, ya que lo encontramos en otro plano mucho más espiritual.
