Definición. El significado bíblico de lugares altos y bajos, es sitios o valles que tenían la función de recibir a los espíritus que se desprendían del cuerpo. A la vez, servían para brindar verdadera adoración a Dios, pero también se prestaban a la falsa idolatría a través del culto a las imágenes de oro que elaboraron los hombres de la antigüedad.
Diferencia entre los lugares altos y bajos
En primer lugar, debemos señalar que los lugares altos en la Biblia representaban a los santuarios mismos. Era bastante común que las personas los erigiesen cerca de las ciudades o en los valles, con la finalidad de rendir homenaje a quienes ellos consideraban sus dioses.
Los del pueblo de Israel llegaron a fundar lugares altos y bajos, sin embargo, en los sitios elevados se creó controversia porque muchos de ellos comenzaron a tener comportamientos inmorales. Esto alude a que erigían altares en los que levantaban estatuas o imágenes de madera que representaban a falsas deidades, como lo fue el caso de Asera.
La diferencia entre los lugares altos y bajos es que, en estos últimos, se buscaba que las almas cayeran en la tierra una vez dejaran el plano físico, es decir, cuando fallecieran. Muchas personas sentían gran temor de ellos y le pedían al padre celestial que les ayudase a defenderse de los enemigos y que fortaleciera sus espíritus con tal de no llegar allí.