Definición. El significado bíblico de Jará es panal de miel. Este hombre era un descendiente de Saúl, a quien se le menciona con el nombre de Jehoadá. Es probable que no fuera un alías como tal, sino que fue un problema de uno de los copistas, que no escribió bien las letras.
Cuando una nación tenía una gobernación real, por lo general el mandato se heredaba a los descendientes del monarca. De esta manera, se perpetuaba su autoridad por mucho tiempo. En un principio, Jehová escogió a un joven de corazón humilde para que dirigiera al pueblo. Sin embargo, con el pasar de los años ese rey se hizo orgulloso y no siguió la guía de su Dios.
Por eso, se le informó que el trono se le quitaría y lo entregarían a otra persona más adecuada. Saúl nunca se arrepintió de su mal proceder. Por lo que Jehová le indicó a Samuel que debía ungir a David como el próximo monarca. Esta fue la razón por la que Jonatán y todos sus descendientes, incluido Jará, no pudieran ser la máxima autoridad en la región.
Jehová, por su parte, hizo un pacto con David. Él le prometió que de su casa saldría el Mesías, que Dios enviaría a la tierra para salvar a la humanidad. El hijo de Saúl, estaba consciente de que ese era el propósito divino, por lo cual no se opuso a eso, sino que apoyo cuanto pudo a su amigo. Así también lo hizo Jará.
