Definición. El significado bíblico de injerto es trabajo que consistía en poner una rama de un árbol que produce buen fruto en otra de menor calidad. Ese pedazo de la planta fértil se colocaba en una diferente con la finalidad que esté unido a él y retoñe con su savia.
Relevancia del injerto para los israelitas
Esta comunidad se componía de personas nómadas. Es decir, que no permanecían fijos en un lugar específico. De forma constante, movían sus campamentos de un sitio a otro. Es por ese motivo, que tenían que rotar sus cultivos. El objetivo de esto, era mejorar la producción y la fuerza de la mata. En tiempos bíblicos esta era una práctica, muy conocida por los pobladores.
Uno de los injertos más populares de esa época era el de los olivos. Este tipo de árbol tiene una madera dura. Un grano muy fino y hojas cortas así como alargadas. Y con flores fragantes y hermosas. Esta especie es muy abundante en la región mediterránea. Utilizándose su aceite, sus hojas y su fruto. Además, de proporcionar beneficios a la salud.
Los que se encargaron de difundir su cultivo y aplicación fueron los romanos, judíos, árabes, y demás pueblos. Que comerciaban en las orillas, del mar Mediterráneo. Hubo quienes, lo consideraron sagrado. Lo que llevo a estipularse, leyes que la protegieran. Y establecer castigos si infringías la ley.
A lo largo de la historia, este fruto ha tenido diversos usos. Uno era al realizar la adoración, al Dios verdadero. Y ha llegado a convertirse en símbolo de paz, de vida y victoria para otros. En la actualidad casi todos los países europeos cultivan esta especie. Entonces, los injertos fueron muy importantes en la cultura de los antepasados y el servicio sagrado.
