Qué significa grosura
Respuesta breve: grosura es una traducción antigua para grasa, sebo o la parte más rica. El hebreo chélev puede nombrar grasa animal y las porciones reservadas para el altar; déshen puede expresar abundancia o riqueza. Levítico regula grasas concretas de los sacrificios, pero no enseña que quemarlas garantice prosperidad material.
En castellano bíblico, grosura puede significar grasa corporal o animal, fertilidad, abundancia y la parte selecta de algo.
Muchas traducciones actuales emplean «grasa», «lo mejor», «abundancia» o «manjares» según el contexto.
El hebreo chélev
חֵלֶב (chélev) significa grasa y, por extensión, la parte rica o escogida. En textos rituales identifica porciones anatómicas determinadas.
La idea de «lo mejor» surge porque la grasa se consideraba una parte valiosa, pero no debe sustituir la referencia física donde Levítico la describe.
El hebreo déshen
דֶּשֶׁן (déshen) puede referirse a grasa, abundancia, fertilidad o ceniza grasa del altar, según el pasaje.
Salmos e Isaías lo emplean para comida satisfactoria y abundante. Ese uso poético no convierte toda mención de grosura en promesa económica.
La grosura de la ofrenda de Abel
Génesis 4:4 dice que Abel llevó primogénitos de su rebaño y sus porciones grasas o las mejores partes. Dios miró con favor a Abel y su ofrenda.
El versículo destaca calidad y prioridad, pero no explica el procedimiento completo ni dice que Abel buscara riqueza.
Lo que Génesis no cuenta sobre Abel
La ficha antigua añadía que Abel quemó la grasa como olor agradable y recibió multiplicación de ganado y tierras fértiles.
Génesis 4 no menciona fuego, fórmula de aroma agradable, tierras entregadas ni recompensa ganadera. Esos detalles no deben construirse a partir del silencio.
La grasa en la ofrenda de comunión
Levítico 3 ordena retirar la grasa que cubre vísceras, los dos riñones con su grasa, una parte del hígado y, en la oveja, la cola grasa.
Estas porciones se quemaban sobre el altar como alimento de la ofrenda encendida. El resto del animal seguía reglas diferentes.
«Toda la grasa pertenece al Señor»
Levítico 3:16 resume que toda la grasa pertenece al Señor. Dentro del capítulo, la frase se refiere a las porciones rituales descritas.
Expresa que la parte valiosa se reserva a Dios; no significa que Dios necesite alimento físico.
¿Estaba prohibido comer cualquier grasa?
Levítico 3:17 y 7:22-25 prohíben comer la grasa de buey, oveja y cabra, y regulan la de animales muertos o despedazados.
El alcance se interpreta a partir de las grasas y animales especificados. No es correcto convertirlo sin más en una norma moderna contra toda grasa presente en cualquier alimento.
