Definición. El significado bíblico de fidelidad se refiere a una virtud que lleva a cabo el resguardo de las promesas. Una persona fiel goza de capacidad de compromiso, control y esfuerzo. Es una habilidad fundamental del amor, requiere de fuerza y perseverancia a través de las dificultades.
Cuando un grupo de personas comparten estos valores de forma recíproca, la manera de conservar dicho lazo es siendo leal. Una relación interpersonal requiere confianza y convicción, debe existir la voluntad en ambos sentidos. También se puede hablar de ser fiel a uno mismo, a la propia palabra y acciones, a las responsabilidades con los demás.
Ser fidedigno es honrar y dignificar, en cualquiera que sea el papel en que el individuo se desenvuelva, por ejemplo, amigo, esposo o hijo. En un sentido amplio, quien disfruta de la sensibilidad necesaria para mantener sus promesas de manera natural, es poseedor de gracia. La fidelidad se desarrolla a medida que un vínculo se profundiza, se asevera cuando aflora la intimidad, entonces el compromiso debe ser notorio.
Visto desde la perspectiva de la moral, una persona fiel está dispuesta a entregar a los demás lo que promete. De alguna manera se puede ver como una obligación a cumplir el convenio formado con alguien, de modo justo. Este valor es de naturaleza humana y se liga al espíritu, se considera estimable a quien responde con coherencia en sus actos y sus palabras.
