Definición. El significado bíblico de familia se refiere al conjunto de personas unidas por parentesco consanguíneo y lazos matrimoniales para la cosecha de la vida humana. Se considera el núcleo de la sociedad, ya que forma parte del plan de Dios para el avance de los seres vivos.
Desde el inicio del Antiguo Testamento, empezamos a encontrar las familias que Dios creó para la multiplicación de sus hijos en la tierra. De esa forma, nos muestran, como la familia adquiere un nivel de relevancia importante para nuestras vidas. Siendo sinónimo de apoyo, amor verdadero e incondicional.
La familia como grupo social
En la Biblia encontraremos familias mucho más amplias que las que vemos en la actualidad, estas estaban subordinadas a una autoridad y economía común. Eran grupos tan grandes, que se consideraban clanes o tribus.
A raíz de este método de organización, algunos hijos casados se quedaban bajo el mando del cabecilla de la familia, aumentando el número de hermanos. Pues la organización les garantizaba trabajo, sustento y una crianza para sus hijos.
Este método, aumentaba el número de miembros del clan, los hombres se encargaban del sustento y enseñaban el trabajo a los varones jóvenes. Por su parte, las mujeres permanecían en casa criando a los hijos, dedicadas a las labores del hogar.
Esta organización les permitía cumplir el compromiso con Dios, que no se limitaba solo a procrear hijos, sino también el deber de formarlos. Entonces, la crianza de los hijos empieza en la familia, siendo obligación de los padres, velar por el comportamiento y formación de sus hijos.
