Definición. El significado bíblico de estela, es lápida o monumento de distintas proporciones. Esta palabra proviene del hebreo Massebah. Su propósito consistía en recalcar eventos importantes para el pueblo.
Y es que de hecho, a la estela se le veía como algo sagrado perteneciente a un culto. Su material era la piedra y estuvo presente en la religión cananea y entre los semitas. Más adelante, tal práctica se prohibió por medio de la Ley y de algunos profetas adeptos al verdadero Dios.
La estela también formó parte de los personajes bíblicos que pertenecían al pueblo de Israel. Como por ejemplo, cuando Jacob erigió una en honor a un sueño que tuvo en donde una escalera tocaba el cielo y se acerba al reino del Señor. Razón por la cual, le colocó al lugar el nombre de Betel, siendo esta una ciudad cercana a Peniel.
Como podemos observar, la estela simbolizaba el pacto entre los hombres y para con el Creador. De igual modo, sirvió a la hora de representar los sitios en los que las personas morían y en los que se les daba sepultura. Como sucedió en el caso de Jacob, quien construyó una en honor a su esposa Raquel en Efratá, lugar de nacimiento de Elimélec.
Además, la estela se empleaba al momento de erigir monumentos que le ayudasen al hombre a perpetuarse durante mucho tiempo. Tal fue el caso de Absalón, quien no tuvo descendencia y por ello, quiso que su nombre quedara grabado durante toda la eternidad.
En este sentido, la estela servía para rendir homenaje cuando se colocaba sobre los montes más elevados y simbolizaba la tenacidad de los hombres.
