Definición. El significado bíblico de Azur, se relaciona con el nacimiento de uno de los bisnietos de Judá. Su concepción se llevó por medio de Abías, quien era su madre y la mujer de Hezrón.
Vídeo sobre el significado bíblico de Azur
https://www.youtube.com/watch?v=lYNULNPeB4I
A Azur se le consideró el padre de Tecoa, una ciudad situada en las montañas de Judá, muy cercana a Jerusalén. La cual, se fortificó de la mano de Roboam y cuya aldea acogió a diversos personajes bíblicos. Durante su paso por la tierra, se sabe que estrechó profundos vínculos con Naara y Hela.
Por otra parte, se destaca la figura de
Azur como el padre del falso profeta conocido con el nombre de Hananías. Quien provenía de Gabaón y estaba en desacuerdo con otro de los más antiguos y famosos del Viejo Testamento, al que llamaban Jeremías. Y que a la vez, formó parte importante de una familia de sacerdotes de Judá.
El hijo de Azur, decía que Dios le devolvería a Jerusalén los utensilios de la casa de Jehová que se robaron los caldeos. Además, anunció otras nuevas que tenían que ver con su yugo y con la liberación del pueblo. Sin embargo, Jeremías lo desmintió y alegó que se trataba de un falso profeta cuya muerte se dio dos meses más tarde.
Azur y el pacto de Nehemías
En el Antiguo Testamento,
sobresale Azur como el hijo de un perfumero que contribuyó en la reconstrucción del famoso muro y que firmó el pacto. Puesto que, en esos tiempos existió una misión cuyo propósito consistió en edificar las murallas de Jerusalén para darle mayor relevancia a la vida religiosa de los pobladores.
En el libro de Nehemías
se mencionan varias veces el nombre de Azur y se da a conocer el interés en participar en el pacto. Se le menciona con
Ater. Además, se sabe que fue un hombre fuerte, independiente y con suma confianza en las promesas del Padre Celestial. Su sagacidad y persistencia en la oración, lo convirtieron en una persona justa, religiosa y sabia.
En cuanto al
pacto de Nehemías con el que Azur se comprometió, podemos decir que se trataba de establecer una relación estrecha entre Jehová y el pueblo de los israelitas. Con lo cual, se garantizaba la fidelidad del Padre hacia sus hijos y sus múltiples bendiciones.
Mientras que, cuando sucedían calamidades o eventos negativos a los hombres, era porque no se estaban cumpliendo los estatutos del pacto como se estableció en un inicio.