Definición. El significado bíblico de Augusto es la persona que merece admiración o respeto por su solemnidad. Este fue un título que se le otorgó a un gobernante romano y sus sucesores lo adoptaron para ellos. Con eso, se podía distinguir que era la máxima autoridad del imperio y todos le debían la honra.
Gobernantes llamados Augusto en Roma
El primero en llevar ese nombre y, por lo tanto, recibir en muchos casos la exclusividad de él, fue el tío abuelo de Cayo Octavio. En el año 31 a. E.C. después de una década del asesinato de Julio César, este hombre alcanzó el control completo de imperio. Es por esto, que se le proclamó su presidente. Sin embargo, rechazó con contundencia los títulos de rey y dictador
No obstante, estuvo de acuerdo en aceptar el nombramiento especial: Augusto. Así se reconocía que era una persona a quien todos sus súbditos debían verlo como alguien superior. Esta propuesta la recibió de parte del Senado unos cinco años después de su ascenso al poder.
Con la muerte de Lépido, adopto el título de pontífice máximo. Durante su mandato promovió ciertas reformas. Entre los cambios más notorios se encuentran la reorganización del ejército, la creación de la guardia pretoriana y la edificación de varios templos. Años más tarde, a su nieto Cayo Octavio le otorgaron el mismo honor de ser llamado Augusto.
