Definición. El significado bíblico de Anaq es persona de talla alta. Esta era la denominación que se le daba al progenitor de una tribu que vivió en los días de Josué. Estos hombres destacaban de otros pueblos por su gran altura, haciendo que algunos se sintieran intimidados por ellos. Estos ocupaban una zona de Canaán.
¿Cómo conocieron los israelitas a los hijos de Anaq?
Cuando el pueblo de Israel estaba a punto de culminar su viaje por el desierto, Jehová le encomendó una misión a Moisés. Él debía seleccionar a doce hombres fuertes, para que hicieran una inspección a la tierra que les sería dada como herencia. Su objetivo era verificar la fertilidad de la región y la capacidad de sus ejércitos.
Entre los espías se encontraban Josué y Caleb, ellos pudieron recoger una extensión grande de la tierra de Canaán. Los tres hombres más prominentes de los anaquim (descendientes de Anaq) vivían en Hebrón. Fue allí donde los hebreos conocieron a esta. Al regresar de su misión le dieron un informe tanto al caudillo como al pueblo.
Diez de los miembros del grupo tuvieron una percepción muy negativa, sobre los hombres de la zona. Ellos alegaban que los hijos de Anaq eran provenían de los nefilim, es decir, la raza híbrida producto de las relaciones sexuales entre los ángeles malvados y las hijas de los hombres. Estos se caracterizaban por ser personas muy altas, violentos y una fuerza extraordinaria.
Así que, el pueblo se atemorizó porque los diez espías decían que los israelitas, delante de ellos, parecían simples saltamontes. Por eso, consideraban que era muy difícil que pudieran vencerlos en la batalla. Ahora bien, Josué y Caleb tenían una opinión distinta. Aunque reconocían que sus enemigos eran altos, no podían ser más grandes que Jehová.