Definición. El significado bíblico de ámbar, es fósil de resina de color amarillento ni muy claro ni muy oscuro, sino que se presencia en término medio. Tal textura se caracteriza por ser ligera, delicada y quebradiza. Además, cuando está en contacto con el fuego, suele arder muy fácil y es posible plasmar dibujos o figuras en su interior con fines decorativos.
Por lo general, el ámbar se usa más que todo en cuentas de collares u objetos en los cuales es válido plasmar diversos tipos de diseños. Además, su olor es agradable y se le considera como una fragancia dulce parecida a la miel que incluso, se emplea en diversos perfumes en la actualidad por sus características únicas.
En la época de los hebreos, el ámbar se describía como una aleación metálica que se componía de partes tanto de oro como de plata. Las personas, pensaban que su color y brillo se relacionaban con el fuego, pero no estaban conscientes de todas sus propiedades.
Más adelante, el ámbar comenzó a usarse más que todo para confeccionar elementos útiles y hermosas joyas que se constituían de piedras preciosas que adornaban el semblante de las mujeres. Es por ello, que varios de los pobladores lo catalogaban como Bronce refulgente porque sus colores también abarcaban el marrón y el rojo. En ocasiones, no era sencillo identificarlo.
