Definición. El significado bíblico de Ain es 'Fuente'; 'Manantial'. Sin embargo, de manera literal se traduce como 'ojo', pero por semejanza se emplea para denominar un manantial o fuente natural. Esta palabra es opuesta a un pozo o cisterna hecha por el hombre, que se califica con los términos hebreos beʼér y bohr.
Cuando el vocablo 'Aín' se usa como prefijo en nombres compuestos, suele transcribirse 'En'; por ejemplo: En-rimón, En-guedí, En-ganim.
Zona citada por Dios cuando le destacó a Moisés el término oriental de Israel. La alusión hecha en el versículo supra citado a una 'Riblá al este de Aín' no tiene relación con la Riblá de la tierra de Hamat. Esa se encuentra muy al norte de Damasco, ya que la mención de Aín en el pasaje se atañe con el mar de Kinéret (en Galilea). Si bien su dirección se marca al norte de este mar, su colocación exacta se desconoce.
Esta localidad es una de las más meridionales que en un principio fue dada a la tribu de Judá. Pero, posterior, se concedió a la tribu de Simeón, cuando se aumentó su herencia con una parte del gran territorio que era de Judá. Aín quedaba ubicada junto a la ciudad de Rimón.
Y, según se cree, cuando se repobló de nuevo luego del cautiverio babilonio, los dos nombres se armonizaron en uno: En-rimón. Este último se suele reconocer hoy con Khirbet Umm er-Ramamin (Horvat Remalya), estacionada a 15 kilómetros al norte de Beer-seba.
